Tras pasar la tercera noche en el Payogan era el momento de abandonar Ubud y partir hacia otras tierras. Nuestro objetivo era pasar dos noches en la zona más turística de Seminyak, al suroeste de la isla para poder relajarnos en las playas.
Pero antes de eso queríamos visitar los volcanes y lagos del norte por lo que subiríamos hacia el norte por la carretera que pasa por el lago Batur, a los pies del volcán y bajaríamos por los lagos Beratan, Buyan y Tambringan. Era un itinerario un tanto ambicioso por lo que tras desayunar y pegarnos un último baño en nuestra piscinita salimos sin más dilación.
De camino al volcán de Batur paramos en el templo de Tirta Empul donde nos dimos un paseo entre devotos que se bañaban en los distintos estanques del templo y otros autóctonos que preparaban piezas de artesanía. Por supuesto a la salida había que hacer un paso obligado por el mercadillo al igual que el de ubud lleno de desesperados vendedores que tratan de endosarte cualquier cosa a cualquier precio.
Poco después llegamos por fin a la zona de Batur y pudimos contemplar las vistas del volcán y el lago. Es algo realmente espectacular ver como toda la ladera aún está negra de la última erupción que tuvo lugar a mediados del siglo pasado. Allí compramos una lámina a un artista local y bajamos hacia la orilla del lago para poder contemplar las vistas desde abajo. Durante el camino de bajada otro artista en moto nos vino persiguiendo y nos intentó vender sin éxito alguna pieza más.
Cuando ya habíamos tenido suficiente volcán comenzamos el camino hacia el lago Beratan. En lugar de seguir la carretera principal decidimos tomar un «atajo» que nos hizo perdernos tres o cuatro veces y perder bastante tiempo aunque desde luego mereció la pena. El «aburrido» paisaje de la carretera general no era nada comparado con los espectaculares paisajes y pueblecitos que pudimos ver desde este camino que decidimos seguir.
Una vez llegamos a la agrupación de lagos y que hubimos hecho las fotos de rigor y presenciado el paisaje pusimos rumbo a Munduk, un pueblo en las montañas muy recomendado tanto por Lonely Planet como por Fernando, nuestro guía particular. Al llegar a Munduk vimos que no nos daría tiempo a llegar a Seminyak de día como para buscar alojamiento así que buscamos un bed & breakfast para hacer noche en las montañas.
Encontramos el Karang Sari, un home stay regentado por unas chicas indonesias majísimas pero que no hablaban inglés. La noche nos salió barata, 200.000 rupias (unos 13€) por los dos. Así pues una vez con habitación buscamos un sitio para cenar y ver la puesta de sol y nos recogimos bastante pronto para descansar.
























































































