Tomando una sidrina en Sydney

Cuando en agosto vinieron de visita Héctor y Dido trajeron bajo el brazo además de varios embutidos suculentos y queso asturiano una botella de sidra Trabanco.

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Estaba esperando a una ocasión especial para abrirla pero como el tiempo iba pasando y nuestra visita a tierras astures está ya bastante próxima, decidimos degustarla el pasado domingo aprovechando el buen día que hacía.

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El evento tuvo lugar en la terraza de casa y nos repartimos un culín cada uno entre Olimpio, Filippo, Gonzalo y yo. Una sensación surrealista la de escanciar un culín y tomarlo mirando a la Opera de Sydney.

¡Gracias Dido y Héctor!

Pulpada

Siguiendo un poco con la temática culinaria de ayer quería rescatar las fotos de la cena con la que Olimpio nos deleitó hace unas semanas, pulpo á feira.

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El hombre había aprovechado cuando estábamos en Japón para pasarse por el fish market y adquirir nada menos que un pulpo de 2Kg. Tras debatir unos días sobre cuándo sería mejor tomarlo nos juntamos en casa Andrea y yo con Olimpio y además Andrea invitó a Elka a que probase el pulpo por primera vez en su vida. Parece que no le defraudó ni la pulpada ni los montaditos de jamón ibérico que preparamos para acompañar.

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¡Una de esas cenas difíciles de olvidar cuando estás a 16.000km de casa!

Dándole al sushi

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Hacía mucho tiempo ya que no hacíamos sushi en casa (en Australia solo lo había hecho una vez) así que ayer compré un trozo de salmón y otro de atún y me puse manos a la obra.

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El menú consistió en una pequeña ración de sashimi de salmón y atún, cuatro maki rolls (tres de ellos de salmón y aguacate y el otro de atún y pepino) y algunos nigiri de salmón y atún, este pasado vuelta y vuelta para los nigiri.

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Compartimos la cena con Olimpio quien para nuestra sorpresa vino con un tostador bajo el brazo como regalo!

Poco a poco voy depurando la técnica de elaboración de los maki pero aún estoy bastante lejos de tener un resultado lo bastante profesional…

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¿Quién se apunta a la siguiente?

Tres años ya…

Titulo el post de esta forma porque rebuscando en el pasado me he dado cuenta de que tanto el primero como el segundo de los años anteriores seguían el mismo patrón. Efectivamente es lo que os podéis imaginar, ayer hizo tres años que Andrea y yo estamos juntos.

Para celebrarlo ayer fuimos a cenar al restaurante de sushi que tiene el Establishment, en el centro de Sydney. Del restaurante solo decir que rivaliza con el Cirkus en la categoría de mejor restaurante japonés al que haya ido nunca. Más que una cena lo que ayer tuvimos fue una auténtica experiencia culinaria.

Andrea comiendo un trozo de roll

Entre las cosas que comimos se encontraba un plato de wagyu beef, un tipo de ternera especial cuya carne es muy tierna y baja en colesterol debido a los exquisitos cuidados que recibe (entre los que están el que les pongan música para relajarlas).

A punto de degustar un trocito de wagyu beef

Dejaré a Andrea que ponga las fotos de los platos ella en su blog, que sé que le gustan este tipo de posts. Una última curiosidad, uno de los párrafos rescatados de hace justo dos años:

El domingo hacía ya un año qué estamos juntos, parece mentira cómo pasa el tiempo de rápido… Y como decía ayer hemos compartido más tiempo juntos fuera que dentro de España curiosamente… Entre Suecia, Suiza, Escocia, etc… Y quién sabe lo que nos depara! ¿Australia? ¡El tiempo dirá!

Y sí, al final el tiempo dijo…

Festín en la oficina

Miriam y Juan antes de ponerse al ataque

Aprovechando que la mayoría de becarios están de viaje y que ayer íbamos a estar Juan, Miriam y yo prácticamente solos en la oficina, decidimos que para hacerlo más llevadero cada uno cocinaríamos una delicatessen y las degustaríamos juntos en la sala de juntas.

Detalle del menu

Así pues el menú consistió en una gran tortilla de patata cocinada por Miriam, unos deliciosos “flamenquillos” que trajo Juan y una tortilla de espinacas que aporté yo. Personalmente me abstuve de probar mi plato pues había cenado parte de la tortilla el día anterior y puesto que había una barbaridad de comida habría sido excesivo.

Foto artística del menú

¡Habrá que repetirlo con más gente!

Cómo meterse un zoológico en el estómago y no morir en el intento

El bar en cuestión se llama Australian Hotel y está en el distrito de The Rocks, al lado de la zona de la Opera House y el Harbour Bridge. No cabe duda de que es un bar para guiris y para captar la atención del incauto que viene a tierras australianas de visita.

El menú: Pizza de Cocodrilo para empezar, seguida de una pizza de Emu y para culminar una pizza de Canguro. Al final creo que en el estómago no ganó nadie, se produjo un empate técnico pese a los intentos del cocodrilo por comerse a los otros dos. Por cierto, para quien no conozca al emu (yo antes de venir a Australia no tenía ni idea) es como una especie de avestruz, concretamente el animalillo que acompaña al canguro en la imagen de cabecera del blog.

Con las tres pizzas en el restaurante

El veredicto: El cocodrilo tiene muy poco sabor y el emu y el canguro están muy ricos. Carne un poco dura pero muy sabrosa.

La crónica completa en el blog de Andrew, yo solo quería dejar constancia por aquí de tamaña proeza.

Dos años ya…

Andrea en el restaurante con la ensalada de salmón

Parece mentira lo rápido que pasa el tiempo. Ayer hizo dos años que Andrew y yo estamos juntos. El año pasado la celebración coincidió en Lausanne donde disfrutamos de una gran cena en uno de los muchos restaurantes de la ciudad suiza.

Ayer, como ya nos habíamos dado los regalos hace unos días lo celebramos yendo a cenar a una créperie que hay cerca de mi casa. El menú consistió en una ensalada de salmón ahumado para compartir y sendos crepes salados, uno de quesos y cebolla confitada y el otro de gambas, cebolla, leche de coco y pimienta. Muy rico tó.

Per molts anys!

Yo mismo con la ensalada

Viernes noche

Después de una semana de no hacer gran cosa (en cuanto a actividades de ocio) debido a la intensa actividad estudiantil de Andrew (bueno, y mía pero con menos stress) el viernes decidimos descansar por la noche y salir a dar una vuelta.

Nos acercamos hasta Gracia y cenamos en un restaurante japones de estos con buffet típico de cinta transportadora. La verdad que nos pusimos las botas… Entre los dos probamos casi de todo, salvo cosas realmente extrañas como unos caracoles raros con pinchos en la concha.

Andrew en el restaurante japonés

Después de salir del restaurante fuimos a un bar donde tocaba el grupo de un amigo de Andrea, Nanook. Concierto en acústico en un local muy familiar y entrañable. El grupo una muy grata sorpresa, un rollo poppie muy guapo, lástima que no me diese cuenta de sacar fotos.

Después del concierto nos quedamos allí un poco de cháchara y al final volvimos a casa no muy tarde ya que el sábado tocaba estudiar más.

De tapas por Xixón

Hoy aprovechando que tenía que estar en Gijón todo el día, y gracias a Alex y Carmen que se habían enterado del evento, fuimos a comer al recinto ferial FIDMA donde se celebraba el primer certamen de la tapa de Gijón. El menú de lo más variopinto, eso sí, todas las tapas por el precio de 1€. La verdad que nos pusimos las botas probando tapas como “La tosta de la abuela”, “Tortos al cabrales”, “Tapa de jamón ibérico”, o la tapa de salmón y gulas en vinagreta de la imágen, entre otras muchas.

Tapa de salmón ahumado con gulas a la vinagreta.

Después de dar una vuelta degustando cuanto podíamos, decidimos tras 5 tapas Carmen y yo y 6 Alex tomar un postrecillo. Carmen se decidió por una Mousse de chocolate con virutas que estaba tremenda. Alex, más tradicional con la tierrina se decantó por una buena ración de arroz con leche, mientras que yo, como no podía ser de otra forma, me tomé una ración de tarta de queso. La impresión general fue buenísima, así que si alguien puede pasarse por allí se lo recomiendo sin duda.

Alex, Carmen y yo en el certamen de las tapas

A la vuelta y aprovechando que no tenía mucho que hacer hoy hasta las 5 de la tarde, volví a hacer vida de escaleras, yo diría que por primera vez en lo que va de curso. Y es que con lo de que este año no me quedo nunca a comer y mis clases son en el edificio departamental pues no me paso apenas por las escaleras. Ojo, que ahora hay novedades! Por fin: WiFi.

En las escaleras...

Mañana viaje a Pamplona a visitar a Cris y pasar allí el finde. A ver si mejora el tiempo y podemos al menos pasear un poco por el casco antiguo.

Cena rica rica y sana sana en 5 minutos

Ingredientes: 2 chefs, broccoli, mantequilla, harina, leche, sal, pimienta y queso rallado.

Modo de preparación: Tómense a los dos chefs, ella pondrá el brócoli a hervir durante 3 o 4 minutos mientras que él preparará una bechamel con el mínimo de grumos posible. A continuación escurrir el brócoli y poner en una bandeja vertiendo sobre él la bechamel. Rayar el queso sobre la bechamel y meter un par de minutos al horno a gratinar. Et voilà !

Removiendo bien la bechamel!

Broccoli gratinado