Mala Puta

Bueno, como lo prometido es deuda, aquí va el segundo post de «Carteles aborígenes curiosos» que le dedico al señor BorrajaX.

Cartel indicativo de Mala Puta

Resulta que en Uluru existe un sitio sagrado, concretamente el sitio sagrado de las mujeres Anangu, que es la tribu aborigen que por allá habita, llamado Mala Puta. Así, tal cual, con la misma ortografía, mismas palabras y, supongo, misma entonación.

Llama la atención que hace un porrón de miles de años cuando los aborígenes ya poblaban estas tierras y el castellano probablemente ni existía, a un puñado de indígenas les dio por llamar a su sitio sagrado de una forma tan peculiar.

Señal de Mala Puta

Como un servidor es muy educado y obediente no podréis ver Mala Puta ya que estaba prohibido fotografiarloa, pero os aseguro que lo más interesante eran los carteles 😀

Viaje al desierto (segunda parte)

Para terminar de relatar el viaje al desierto hoy voy a contaros la última parte del mismo, la parte en la que me quedé sin batería en la cámara por lo que las imágenes que documentan este post han sido amablemente cedidas por Andrea.

El último día que teníamos para pasar completo estaba dedicado a Kings Canyon, a unas dos horas en coche del camping de Uluru donde nos habíamos alojado las dos primeras noches. Así pues, tras pegarnos otro madrugón nos pusimos en marcha hacia el susodicho cañón. Al llegar fuimos directamente a la montaña ya que no queríamos coger el momento de más calor del día para hacer la caminata, de 6 kilómetros esta a lo largo de todo el cañón.

En Kings Canyon

Por mucho que lo intentamos llegamos de todas formas a una hora en la que el sol ya era de justicia y se rozaban los 40ºC. Esto sumado a la escasez de zonas a la sombra y a lo abrupto del terreno hicieron que la excursión fuese bastante dura, pero las vistas con las que la montaña nos recompensaba hacían que todo mereciera la pena.

Yo en Kings Canyon

Tras unas dos horas de subir, bajar, recorrer la montaña por arriba, bordear el cañón y beber mucha agua llegamos de nuevo al coche donde una vez más nos esperaba una botella de cocacola semi granizada que nos devolvió la vida. Una vez llegado todo el mundo al punto de encuentro pusimos rumpo al camping donde nos esperaba una buena barbacoa y una sesión de piscina.

A última hora nos fuimos con los coches a ver la puesta de sol a un lugar apartado del camping y una vez se hizo de noche intentamos buscar algún animalillo por las inmediaciones ya que muchos de nuestros acompañantes aún no habían visto canguros. Tras media hora de búsqueda infructuosa decidimos volver al camping. Cuál sería nuestra sorpresa al comprobar que allí dentro del camping por entre las tiendas de campaña un dingo se paseaba en busca de algo que llevarse al estómago. El encuentro no tuvo mayores consecuencias, de hecho Olimpio persiguió al animal para tirarle alguna foto y este lejos de atacar pasaba del tema y huía.

Al día siguiente nos levantamos a las 4.30am para poder llegar a Alice Springs holgados para coger el vuelo sin problemas. Una vez habíamos recogido todo, incautos de nosotros, nos dimos cuenta de que no habíamos llenado el depósito de combustible el día anterior, por lo que tuvimos que esperar a las 7 a que abriera la gasolinera (la siguiente estaba a más de 200km). Pese a todo llegamos al avión perfectamente y pudimos disfrutar de una de las mejores cosas del viaje: la conducción por el desierto de verdad.

Conduciendo por el desierto

Resulta que la forma más corta de llegar desde Kings Canyon a Alice Springs era por un camino no asfaltado, apto para 4×4, así que allá que nos metimos con nuestros todoterrenos sorteando canguros, camellos y de todo. En ese momento realmente sentimos que estábamos en el desierto y en medio de la nada ya que en los 100km de camino sin asfalto no se veían ni casas ni rastros de civilización. Tan solo alguna señal de vez en cuando que te recordaba que no te pasases de 110Km/h.

Más conducción off-road

Viaje al desierto (Primera parte)

El jueves pasado iniciábamos uno de los grandes viajes de Australia: la experiencia del outback para visitar el Uluru, las Olgas y el Kings Canyon. Salimos en un vuelo matutino hacia Alice Springs donde cogimos nuestros 4×4, hicimos la compra y nos lanzamos raudos y veloces a conducir a través del desierto con el objetivo de llegar a Uluru para la puesta de sol.

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Por el camino hicimos un par de paradas para repostar en la gasolinera de Mt. Ebenezer y para admirar Mt. Conner, la primera formación rocosa importante y a la que más de uno confundió con el mismísimo Uluru.

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Finalmente conseguimos llegar a Uluru justo a tiempo para la puesta de sol. La primera vez que ves la roca te das cuenta de lo realmente enorme que es y alucinas al pensar que lo que se ve es tan solo la punta del iceberg ya que la mayor parte de la misma está enterrada bajo las rojas arenas del desierto. La puesta de sol es espectacular, la piedra va cambiando de color con el paso de los minutos desde rojo a marrón oscuro pasando por distintas tonalidades de naranja.

Uluru

Una vez anocheció nos dirigimos al camping a establecer nuestro campamento base para las dos siguientes noches. Ante lo espectacular del cielo del desierto por la noche Andrea y yo decidimos subirnos dos colchonetas, almohadas y sacos de dormir al techo del 4×4 el cuál estaba adaptado para portar equipaje. Así bajo millones de estrellas y al raso pasamos la noche que nos recompensó con temperaturas de lo más agradable y una tranquilidad envidiable.

Nos despertamos a las 4.30 para llegar a tiempo a presenciar el amanecer en el Uluru. Nuevamente espectacular, un procedimiento similar al del día anterior pero a la inversa. El momento en el que el sol realmente asoma es increíble con la roca adquiriendo unas tonalidades naranja alucinantes.

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Tras el amanecer encendimos el camping gas y nos hicimos un buen desayuno ya que se presentaba un día largo. Para empezar hicimos el track que rodea la gran roca. Unos 9km por los que se pasa por cavidades en la piedra, lugares sagrados, pinturas rupestres aboriginales, etc… Todo bajo la atenta mirada de un sol de justicia y de cientos de moscas que luchan por un sitio en tu cara. Suerte que nos compramos unas redecillas protectoras super fashion.

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Cuando terminamos de dar toda la vuelta nos dirigimos a las Olgas, donde realizaríamos el segundo track del día, no sin antes parar a comer y a contemplar estas maravillosas montañas desde la lejanía.

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Os aconsejo que veáis estas panorámicas en tamaño original haciendo click sobre ellas para que os hagáis una idea objetiva de lo espectaculares que eran las vistas.

The Olgas

Después de comer nos queríamos aventurar a hacer el track del Valley of the Wind (7,4 km caminando por las Olgas) pero al llegar allí vimos que debido a las altas temperaturas estaba cerrado a partir del primer lookout. De todas formas decidimos llegar hasta allí, y una vez en él decidimos saltarnos la prohibición, eso sí aprovisionándonos de buenas cantidades de agua, y caminar hasta el segundo lookout. Las vistas desde allí eran alucinantes.

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Una vez en el segundo lookout consideramos que no debía de quedar mucho para llegar a la mitad del recorrido por lo que daría igual volver por un sitio que por el otro, así que Andrea y yo nos aventuramos a cerrar el circuito y completar así los 7.4km. Los paisajes eran increíbles pero allí la batería de mi cámara murió y no me había traído cargador, así que me quedé sin hacer fotos por el resto del viaje.

Al volver al coche nos esperaba una botella de Coca Cola fría y la piscina del camping así que para allá que nos fuimos a disfrutar del merecido descanso.

Sound Relief

Con motivo de la recaudación de fondos para los desastres de Victoria y Queensland (fuegos en el primer estado e inundaciones en el segundo) se organizaban en Sydney y Melbourne sendos conciertos que tuvieron lugar el sábado pasado. Teniendo en cuenta que era por una buena causa y que el precio era bastante asequible (75$ por ver a un porrón de bandas cuando el precio medio de un concierto ronda los 60$) me apunté con Marc y Carlos a los conciertos de Sydney que tenían lugar en el Sydney Cricket Ground.

En el Sidney Cricket Ground

El festival lo abrían Coldplay a eso de las 12 del mediodía debido a que ellos tenían concierto en Sydney esa misma noche. Tocaron seis temas propios (Life in Technicolor, Yellow, Lost!, Clocks, Viva la Vida y Fix You) además del himno de Australia con la colaboración de John Farnham. A estas alturas el día era totalmente veraniego, hasta el punto que tuvimos que buscar cobijo en la parte alta de la grada porque el sol era insoportable. La parte positiva de estar tan altos fueron sin duda las maravillosas vistas de la City que teníamos.

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A lo largo del día fueron pasando por el escenario grupos como Architecture in Helsinki, Jet, The Presets, Josh Pyke, Wolfmother, Eskimo Joe, … Todo fueron conciertos bastante cortos por lo que el día se pasó volando. A lo largo de la tarde el tiempo fue cambiando y al final descargó una buena tormenta cuyo final aún nos pilló saliendo del estadio tras ver a los Presets.

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La siguiente cita festivalera será el próximo sábado 28 de marzo con el V Festival.

Paseando por el norte de Sydney

El otro día decidimos ir a pasar la tarde al otro lado del puerto, a la North Shore que le dicen por aquí. La idea era comprar un poco de sushi y comerlo sentados en un parquecito mientras el sol se ponía. Las vistas de la ciudad son inmejorables desde este lado del puerto.

Sydney from the north

Una vez puesto el sol seguimos dando un paseo bordeando el puerto hasta llegar a McMahons Point, donde esperamos a que la noche terminase de caer sobre la ciudad para poder hacer algunas fotos nocturnas.

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Sydney Opera House

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Por suerte justo a la hora de volver pasaba el ferry por allí que nos dejó en CIrcular Quay en menos de 5 minutos salvándonos de la media hora de paseo a oscuras más tren para cruzar el Harbour Bridge que nos esperaba.

Quedamos contentísimos con McMahons Point, es un sitio perfecto para ver el anochecer sobre la ciudad y al que seguro que volveremos. Ver más fotos.

BOWL-A-RAMA Bondi Beach 2009

Vista general del bowl

Hace un par de fines de semana tuvo lugar en el skate park de Bondi Beach la competición Bowl-A-Rama 2009, uno de los eventos del campeonato mundial de skateboarding. La crème de la crème del skate se daba cita en Bondi para saltar al bowl a deleitar a los allí presentes.

Salto...

Personalmente poco se sobre skate salvo lo que me ha podido enseñar el Tony Hawk’s para PS2 así que simplemente me llevé mi cámara, buscamos un buen sitio desde el que disfrutar del espectáculo y a mirar. Es sorprendente la de cosas que se pueden hacer con una tabla y de las que no tenía ni idea… 🙂

Boca abajo!

Sé que alguno de los lectores me estará odiando por haber tenido la suerte de asistir a un campeonato como este en una localización desde la que puedes ver simultaneamente a gente haciendo surf y skate y no saber apreciarlo como se merece. Lo único que puedo hacer como compensación es ofreceros unas cuantas fotos más

Otro salto hasta el infinito...

¡Anda!

¡Si yo tenía un blog, es verdad! Muy lamentable por mi parte dejar de actualizar durante casi tres semanas… Lo cierto es que tampoco han pasado muchas cosas en este tiempo. Por semana bastante trabajo y por las tardes bastante de relax ya que el tiempo no ha acompañado mucho hasta esta última semana.

El fin de semana pasado asistimos al Bowl-a-rama, una competición de skateboarding profesional en la que los mejores skaters del mundo se medían en Bondi Beach, a escasos metros de nuestra casa. En cuanto haya procesado las fotos os haré un post más completo al respecto.

Este fin de semana hemos aprovechado para acercarnos a Newcastle y Port Stephens por cambiar un poco la rutina. Salimos en coche el sábado por la mañana y llegamos de vuelta ayer por la noche. Entre las actividades que hicimos estuvieron un tour por las dunas de Stockton Beach donde pudimos hacer sandboarding, una visita a casa de Carlos, el conserje de la oficina quien quien se portó de forma estupenda y nos invitó a comer unas hamburguesas, y una breve visita a casa de los padres de Daniel, nuestro amigo australiano de Lulea, quienes viven en pleno bosque (o en The Bush como lo llaman los aussies). Más de lo mismo, una vez tenga las fotos lo contaré con más detalle.

Tan solo quería dar una breve señal de vida para satisfacer las ganas de posts de la gente, que ya empezaba a recibir amenazas…