
No sé cuanta gente de la que lee el blog está ya al corriente de esto pero me consta que son bastantes los que ya conocían la noticia antes de que yo me enterase ayer por la noche. El caso es que con motivo de los dos años que estamos juntos (que se cumplirán el próximo 11 de febrero), a Andrew no se le ha ocurrido otra cosa que regalarme… ¡un viaje a New York!
El motivo por el que me lo ha dado antes de tiempo (a parte de las ganas que tenía, ya que lo compró en diciembre) es que mi pasaporte está caducado y lo tengo que renovar. Así me da un poco más de margen ya que el viaje es para el 13 de marzo.
Aún estoy que no me lo creo, y no paro de pensar cosas que podremos y tendremos que hacer. Ayer hablábamos de una posible visita a Washington, por aquello del «ya que estamos aquí…»
Por supuesto tengo que agradecer al señor Michi que nos vaya a acoger en su humilde morada. ¿Cómo fuiste capaz de ocultarmelo durante todo este tiempo?! Y nada, de momento pocas cosas más que decir…
Bueno, una última cosa… Acabo de secar una gotita a mi PowerBook 12″. Me parece que era una lágrima ya que da por asumido que no saldrá muy bien parado de mi visita al cubo de cristal de la 5th Avenue… (MBA? MBP?)








