
Ayer pasé mi primera diada de Sant Jordi desde que estoy en Barcelona. Para los que no lo sepan, el día 23 de abril no es estrictamente festivo aquí por lo que a pesar de toda la celebración que hay durante todo el día en las calles, antes se ha de ir a cumplir en el trabajo.
Así pues tras pasar la mañana en mi puesto de trabajo salí a eso de las dos con el objetivo de comprar una rosa para Andrew y disfrutar de una buena comida con su familia. Después de comer nos dedicamos a seguir al pie de la letra el plan del día: caminar, caminar y caminar.

El recorrido que hicimos fue bajar por Rambla Catalunya más o menos desde Rosselló hasta Plaça Catalunya, donde entramos en Fnac a que Andrea me regalase un libro (Harry Potter and the Philosopher’s Stone). Una vez con el libro en mano salimos hacia el Rabal para tomar algo y huir del estrés de las Ramblas, a las que volvimos poco después para concluir la visita.
Como colofón final, Silvia, mi compañera de piso, me regaló el libro Contes per telèfon así que ya tengo lectura para rato. Lástima que lo que falta precisamente es tiempo para atacar los libros que tengo en cola…
Os dejo con las Ramblas ayer por la tarde…



