The Great Ocean Road

Ahora que ha pasado un día desde nuestra llegada y que ya hemos reposado un poco del frenético fin de semana vivido en el estado de Victoria es el momento de comenzar a relatar el viaje que hicimos por la Great Ocean Road.

Inicio de la Great Ocean Road

La Great Ocean Road es una carretera que va más o menos desde Torquay hasta Warrnambool a orillas del mar durante casi todo su recorrido. Son unos 350 kilómetros que realizamos a lo largo de dos días debido a la cantidad de cosas que había que ir parando para ver. Es la tierra de los contrastes, tan pronto estás en una playa de arenas blancas y aguas cristalinas como te encuentras inmerso en una selva de helechos y eucaliptos caminando por un maltrecho sendero para gozar de las vistas de una espectacular cascada.

Habitación del Backpackers de Geelong

Nuestro viaje comenzó en el aeropuerto de Sydney el viernes después de trabajar, donde cogimos un avión que nos dejó en Avalon, a unos 40 kilómetros de Melbourne. Ahí nos hicimos con nuestros coches con volante a la derecha para dirigirnos a Geelong, la segunda mayor ciudad de Victoria tras su capital, Melbourne. Hicimos noche en un sitio muy grande, el National Hotel por si alguien se pasa algún día. Un lugar que en su planta baja es un pub con música en directo 7 días a la semana (el viernes hubo 3 conciertos y una sesión de dj’s), en el que puedes cenar comida asiática y que en su primera y segunda planta tiene habitaciones rollo backpackers. Fue nuestro lugar de descanso también el domingo, antes de volver a Avalon el lunes a primera hora.

El sábado nos levantamos temprano con toda la carretera por delante con la intención de ir parando en todos los highlights que las guías turísticas nos indicaban así como en los sitios que sobre la marcha nos pareciesen interesantes.

Un par de canguros en Anglesea

La primera parada fue el campo de golf de Anglesea, famoso por que en él los golfistas conviven con un gran número de canguros que han hecho del terreno su hábitat personal. Por supuesto pese a no estar permitido entrar en el campo para ver canguros nos las ingeniamos para colarnos y hacer unas cuantas fotos de nuestros primeros canguros en Australia.

Más canguros en Anglesea

Juan meditando en una de las playas

El viaje continuaba camino de Lorne, donde haríamos varias paradas entre esta y Apollo Bay para presenciar las playas y paisajes que podíamos ver a la vera de la carretera. Uno de los principales spots era Kennett River, famoso por su bosque de eucaliptos que albergan a un gran número de koalas. Dejaré a Andrea el honor de hablaros de estos animalitos tan extraños en un post dedicado, que sé que le hará mucha ilusión 🙂 Yo os dejo una foto de uno para satisfacer las peticiones de fotos koaleras.

Koala en un eucalipto de Kennett River

Al llegar a Apollo Bay paramos para comer unos bocatas y a continuación seguimos el viaje abandonando por un momento la Great Ocean Road para dirigirnos a Beech Forest. Casi 30 kilómetros de carretera sinuosa por el Ottway National Park rodeados de eucaliptos y helechos de estos en versión árbol para llegar al camino que nos llevaría a las Beauchamp Falls. Para mi sin duda el camino para llegar a la cascada fue lo mejor del viaje. Más o menos media hora caminando entre vegetación por un camino que en algunos puntos había sufrido la furia de la Madre Naturaleza obligándonos a pasar por debajo de troncos tumbados o caminar sobre barro dejando nuestros vaqueros para el arrastre.

Andrea en la selva

Otra imagen del bosque

Sin duda el camino mereció la pena y creo que las fotos lo justifican.

Foto de grupo en la cascada de Beauchamp

Beauchamp Falls

Setitas minúsculas cerca de la cascada

Cuando la luz amenazaba con empezar a atenuarse emprendimos el camino hacia el punto turístico más importante de la Ocean Road, los 12 Apóstoles. Se tratan de formaciones rocosas que debido a la erosión del agua se han quedado separadas de la costa en una especie de torres. Nosotros no llegamos a contar doce, no sé si por que realmente hay menos o por el tremendo viento que hacía que no nos dejaba concentrarnos plenamente.

Panorámica de los 12 Apóstoles

Twelve Apostles

De los Twelve Apostles salimos ya casi sin luz pero aún aprovechamos para hacer dos paradas relámpago más para ver The Arch y el London Arch, otro par de formaciones en la roca debidas a la erosión.

The Arch con exposición prolongada

London Arch casi de noche

Ya de noche nos dirigimos a Warrnambool para hacer noche en otro backpackers, también bastante bueno aunque con otro rollo totalmente distinto al de Geelong. A la mañana siguiente, tras dar una vuelta por el pueblo iniciamos la vuelta a Geelong por el interior con el objetivo de parar en Colac, famoso por su lago el cuál nos decepcionó profundamente por estar casi seco y lleno de peces muertos.

Peces muertos devorados por las gaviotas en el lago de Colac

Antes de Colac hicimos otra parada en Tower Hill Lake, donde nuevamente se podía disfrutar de la típica fauna australiana. En este punto tuvimos nuestro primer acercamiento a los emúes, bichos a los que aún no habíamos visto en persona. Además también estuvimos un rato con otro koala.

Uno de los emúes que andaban por allí sueltos

Por último nos volvimos a desviar del camino para realizar otra excursión por el Ottway National Park, en esta ocasión al Lake Elizabeth, un precioso lago al que se llega por otro camino entre vegetación similar al de las Beauchamp Falls. El lago es famoso por ser hábitat natural del ornitorrinco, ese animal raro que parece hecho de corta y pega. Parece ser que resulta realmente difícil ver uno, y realmente así fue, lo más parecido a un pico de pato que vimos fue el de los verdaderos patos, pero del amigo mamífero ovíparo ni rastro.

El Lake Elizabeth, un lugar donde la paz reina

Así que emprendimos el camino de vuelta a Geelong donde hicimos noche para al día siguiente madrugar y coger el primer vuelo a Sydney. El viaje fue en general espectacular y sin duda lo recomendaría a alguien que se venga a pasar unos días a Australia. Os recomiendo que peguéis un vistazo al resto de fotos en Flickr para que podáis haceros una idea más completa de lo que fue el viaje.

7 comentarios sobre “The Great Ocean Road

  1. Joder, chavalllll…. ¡¡que wapo!! Impresionante. Y muy buenas fotos…

    Por cierto, lo del viento en los 12 apóstoles Mmmm… ¡¡por Zaragoza en un día de cierzo te querría ver yo a tí!! 😀

    Y esos emúes… ¿Cómo es que no pillasteis uno para hacerlo servir de plumero en vuestra flamante casa ?

    Un saludo… y sigue contando cosas y poniéndonos los dientes largos… ¡¡mamón!! 😀

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  2. Lo mismo que todos: menudo viaje que os marcasteis y vaya fotos mas chulas. Teneis una suerte tremenda de vivir esta aventura y lo estáis aprovechando como se debe de hacer.
    Seguid poniéndonos los dientes largos!

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