Y llegó la florecilla

Andrea delante de la Opera House

Después de unos días sin actualizar voy a empezar a contar todas las cosas que han ido pasando por aquí. EL jueves pasado por la noche por fin llegó Andrew. Llegó con tal vitalidad que cuando volvimos del aeropuerto dejamos las cosas en el hotel y nos fuimos a pasear por el centro de Sydney para acabar frente a la Opera House.

Andrea ya ha empezado a darle caña a su blog publicando sus primeras impresiones, así que ya podéis ir visitandola para tener la whole experience de nuestra estancia aquí.

El viernes fue día de mudanza ya que se nos acababan las noches pagadas del hotel. Por suerte Mari Cruz y Eva nos habían ofrecido su sofá cama, en donde nos estamos quedando desde entonces.

¡Así da gusto!

Animalejos varios

El otro día dando nuestro primer paseo por la ciudad mientras nos dirigíamos a la Opera House pudimos ver que aquí mismo en Sydney ya se pueden encontrar algunos animales curiosos. De momento son en su totalidad aves así que no esperéis ningún canguro por el momento. Como de las cacatúas ya hablé en el post anterior me centraré en dos especies curiosas que vimos en los Botanic Gardens.

Uno de los pájaros extraños vistos en los Botanic Gardens

El pájaro de la cara extraña

Si hay algún experto en aves en la sala que arroje un poco de luz al asunto! Para finalizar se despide de ustedes la gaviota que posó saludandome. Estas últimas si que abundan en igual o mayor cantidad que las palomas. Son unas temerarias de la calle!

Gaviota saludando

La ciudad de las cacatúas

Sydney mola tanto que en lugar de palomas por la calle te encuentras cacatúas!

Cacatúa en Kings Cross, Sydney

Ahora fuera coñas, aunque si que hay palomas como en todas las ciudades, lo cierto es que las cacatúas son bastante comunes… En dos días que hemos salido a pasear por ahí ya hemos visto casi una decena, además de algún que otro pajaro raro que campea por ahí como si de gorriones se tratase. Pero a esto ya dedicaré otra entrada!

Greetings from Sydney!

Posando ante la Opera House y el Harbour Bridge

Finalmente llegó el ansiado día del viaje y unas (demasiadas) horas después la ansiada llegada a Sydney. Me habría gustado dejarme caer antes por aquí pero pese a que llegué el domingo, no fue hasta ayer que tuve posibilidad de conectarme a Internet, y precisamente ayer mi blog estaba caído por problemas del hosting.

No sé por dónde empezar. Nos han pasado ya tantas cosas, esto es todo tan bonito e impresionante a la vez que uno se siente saturado.

El domingo a la llegada nos fuimos directamente en coche al Hostel que teníamos reservado, el cuál resultó estar en Kings Cross, una de las zonas de marcha (bueno y tambien de… ejem, p*tas). Como el lunes era fiesta el resultado fue que la discoteca que teníamos bajo la habitación no nos dejó dormir hasta las 3.30. Por ese entonces ya teníamos bastante claro que a la mañana siguiente nos dedicaríamos a buscar otro sitio para «vivir».

Así pues el lunes nos trasladamos a un hotel que se encuentra al lado de la oficina y tras dejar los bártulos empezamos a caminar con destino a la Opera House. Nos metimos por los Royal Botanic Gardens con el objetivo de llegar a un pequeño cabo que ofrece unas vistas de la Opera, Harbour Bridge y de la zona de rascacielos impresionantes. Para muestra un botón (click sobre la imagen para ampliar).

Panorámica del Skyline de Sydney

Ayer empecé ya a trabajar y llevo dos días frenéticos. Hoy hasta la hora de comer creo que he podido sentarme menos de media hora, pero ahora me ha quedado un huequecillo libre. Ya en otro momento os contaré cosas de la oficina y curiosidades varias que hemos ido viendo estos días.